Esta semana se presentaba se presentaba dura, complicada y con incógnitas sobre como acabaría el año. Afortunadamente todo está saliendo bien aunque hay que ir poco a poco, ¿verdad Chen? Ahora hay que aprender a gatear antes de andar y a andar antes de correr.
Obviamente no estoy hablando del nuevo Gobierno formado por Rajoy, ya tendré tiempo y me temo que ocasiones para hablar de él. Estoy hablando de mi círculo personal, de mi familia, que a pesar del granizo que caiga fuera sigue siendo lo más importante. El peaje que tengo que pagar es no pasar el aniversario junto a mi "gueva", la primera vez en 13 años, pero entendemos que ya tendremos más aniversarios que celebrar y más fines de semana para estar juntos.
Pero es maravilloso con que poquito la vida te hace un guiño, una caricia o cosquillas y empiezas a sentirte un poquito mejor. Esta semana la vida me ha sorprendido con "Atrapa un millón" y más concretamente con "Remedios Cervantes".
Se que ha sido trekking topping (no me gusta Twitter, ¿se nota?) y ha corrido como la pólvora por las redes, pero yo lo descubrí ayer leyendo el "20 minutos". Para quien no sepa de que estoy hablando, en el concurso "Atrapa un millón" de Antena3, esta semana formaban parejas famosos con concursantes y a un chaval le "tocó" Remedios Cervantes. Llegaron a la última pregunta, la de 2 respuestas y una es la correcta, con un fajo de 5000€, el chico marca una respuesta y en el ultimo segundo, sin darle tiempo a reaccionar, va Remedios Cervantes y cambia la respuesta.
El tiempo se ha agotado y las caras de los tres, el presentador Carlos Sobera, el concursante y "la Reme" son un poema. Sobera porque no había visto esto nunca en el concurso, el concursante porque estaban jugando con sus cuartos y "la Reme" porque sabía que la había cagado.
Los segundos se hacen eternos, "la Reme" está como la tia Gabina, el chaval no quiere ni mirarla a la cara y ... ¡ZAS, EN TODO LA BOCA! "La Reme" la ha cagado pero bien.
¡Ay, que risa! Todavía se me ilumina la cara cuando lo recuerdo. Es un momento mágico y cabrón, lo se, me estoy alegrando de la desdicha ajena. Antena 3 se ha portado muy bien porque le ha invitado a concursar de nuevo, esta vez en la versión normal en la que participa con la pareja que él elija. Pero "la Reme" debería hacer ejercicio de conciencia y no volver a participar en concursos, ya que no es la primera vez que se la lia a los concursantes, si no que se lo pregunten a esta concursante de "Password".
Como dice el dicho popular, Manolete si no sabes torear para qué te metes.
Tribulaciones de un motero friki
El que tribula
- Zarek
- Zarek: Motero, friki, informatico, treintañero, ya no se que fue antes ni que me marca más, pero es lo que hay. Soy Zarek y me encanta que estés aquí
viernes, 30 de diciembre de 2011
viernes, 23 de diciembre de 2011
Felices fiestas a todos!!
Esta entrada es muy sencilla tanto de leer como de escribir.
Os deseo de todo corazón que paseis unas muy felices fiestas y si no pueden ser, pues en familia.
Un enorme abrazo para todos.
Zarek
Os deseo de todo corazón que paseis unas muy felices fiestas y si no pueden ser, pues en familia.
Un enorme abrazo para todos.
Zarek
jueves, 22 de diciembre de 2011
Si no te gusta la Botella, no haber votado PP
Ante todo tengo que decir que mi alcalde es el pepero hermano de Cuca García de Vinuesa, vamos, que cada uno tiene que cargar con su cruz, pero el pastelito sorpresa que ha dejado Alberto Ruiz Gallardón en Madrid para los madrileños es fino, fino, fino.
En las últimas elecciones municipales puso como número dos a Ana Botella, esposa de Aznar y aunque el vicealcalde de Madrid Manuel Cobo es quien ocupa el puesto de alcalde interino, va a renunciar al puesto para dejar via libre a la número dos de la lista.
Quien quiera conocer su "dilatado" curriculum político puede seguir el link a la wikipedia, que tampoco va a tardar mucho, pero siendo más directo podemos decir que Gallardón deja una joya.
Yo, de verdad, me alegro enormemente de no vivir en Madrid. Ya que no me ha tocado la lotería de navidad por lo menos no me llevo el disgusto de la nueva alcaldesa.
Para quienes no conozcan el historial, famosa fue su disertación en contra del matrimonio gay o su obsesiva y sospechosa opinión a favor de la calidad del aire de Madrid cuando éste ha alcanzado niveles históricos de toxicidad, siendo ella la máxima responsable de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid. Eso entre otras perlas.
Si esta señora no fuese la pera de la manzana de Aznar, o la guinda del melón o como ella prefiera identificarse, no habría llegado a este puesto tan importante como es la alcaldía de la capital de España. A mi miedo me daría cuando Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid tras el escandalo del "tamayazo" y como yo la veo, reencarnación de Margaret Thatcher, la ha recibido con los brazos abiertos, ¡buff, buff, buff!
Pues eso, ahora toca apechugar con lo votado. Espero no oir a ningún votante del PP quejarse de la alcaldesa porque no pienso tener piedad y unas risas me voy a echar, si señor.
En las últimas elecciones municipales puso como número dos a Ana Botella, esposa de Aznar y aunque el vicealcalde de Madrid Manuel Cobo es quien ocupa el puesto de alcalde interino, va a renunciar al puesto para dejar via libre a la número dos de la lista.
Quien quiera conocer su "dilatado" curriculum político puede seguir el link a la wikipedia, que tampoco va a tardar mucho, pero siendo más directo podemos decir que Gallardón deja una joya.
Yo, de verdad, me alegro enormemente de no vivir en Madrid. Ya que no me ha tocado la lotería de navidad por lo menos no me llevo el disgusto de la nueva alcaldesa.
Para quienes no conozcan el historial, famosa fue su disertación en contra del matrimonio gay o su obsesiva y sospechosa opinión a favor de la calidad del aire de Madrid cuando éste ha alcanzado niveles históricos de toxicidad, siendo ella la máxima responsable de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid. Eso entre otras perlas.
Si esta señora no fuese la pera de la manzana de Aznar, o la guinda del melón o como ella prefiera identificarse, no habría llegado a este puesto tan importante como es la alcaldía de la capital de España. A mi miedo me daría cuando Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid tras el escandalo del "tamayazo" y como yo la veo, reencarnación de Margaret Thatcher, la ha recibido con los brazos abiertos, ¡buff, buff, buff!
Pues eso, ahora toca apechugar con lo votado. Espero no oir a ningún votante del PP quejarse de la alcaldesa porque no pienso tener piedad y unas risas me voy a echar, si señor.
lunes, 19 de diciembre de 2011
El único gordo que dejamos que nos toque
Dentro de unos días viviremos uno de esos momentos anuales en los que estaremos pegados al transistor, reconozco que esto ya es síntoma de viejuno, a la televisión o a internet. Llega el sorteo de la lotería de Navidad.
Hace años, algunos más de los que a mi me gusta reconocer, asociaba este día con el día de las pellas, ese día en el que los pubs y discotecas de las zonas de marcha abrían en horario lectivo y recibían a estudiantes procedentes de botellones como el de la plaza mayor, invitándoles a tantos cubatas como suspensos en las notas demostrasen. Es curioso ver ahora con los años cómo ese día se transforma en la cena de navidad de la empresa, ¿verdad?
A medida que empiezas a adentrarte en el mundo laboral empiezas a vivir en primera persona la vorágine de la lotería de Navidad, dejando de ser algo curioso que aparecía una vez al año en la tele.
Empiezas comprando un décimo a medias con algún compañero del trabajo, que eso de gastarte 20 € tú sólo es una pasta. Al año siguiente, compras una participación en el bar donde desayunas todos los días. Al año siguiente compras tu propio décimo y das participaciones de tu número a la familia, ya que ellos te dan participaciones todos los años. A partir de ese momento ya la has cagado.
Como tu pareja y tu no jugais un número juntos lo comprais, ya que es un muy romántico y sería muy bonito que os tocase. Pero tu pareja también tiene familia y también hay que compartir el número.
En paralelo te encuentras con que en tu trabajo hay una sección independentista que ha comprado un billete distinto al que compra Recursos Humanos y claro, no te queda más salida que comprar de ese número también.
Cuando te quieres dar cuenta llevas lotería hasta del perroflauta del semáforo que para sacarse unas perras vende participaciones con una mano mientras que con la otra baila el diávolo.
Lo bonito de este sorteo es la alegría popular cuando toca el gordo, el único al que no plantamos una denuncia por acoso, esa alegría palpable en las imágenes de gente celebrando con cava y sidra a la puerta de la administración de loterías. Esa gente sabe perfectamente que no le va a sacar de pobre el pellizco que les ha tocado, pero qué respiro en las apreturas económicas se llevan.
Yo soy de esas malas personas a las que no les gusta comprar lotería pero que aún soportamos menos la idea de ver a la gente que vemos todos los días celebrar cómo les ha tocado la lotería, imaginar como ríen delante tuyo, hablan de en qué van a gastar el premio y sobre todo, se mofan de aquellos que habiendo podido comprar lotería no lo han hecho.
Que mala es la envidia...
Hace años, algunos más de los que a mi me gusta reconocer, asociaba este día con el día de las pellas, ese día en el que los pubs y discotecas de las zonas de marcha abrían en horario lectivo y recibían a estudiantes procedentes de botellones como el de la plaza mayor, invitándoles a tantos cubatas como suspensos en las notas demostrasen. Es curioso ver ahora con los años cómo ese día se transforma en la cena de navidad de la empresa, ¿verdad?
A medida que empiezas a adentrarte en el mundo laboral empiezas a vivir en primera persona la vorágine de la lotería de Navidad, dejando de ser algo curioso que aparecía una vez al año en la tele.
Empiezas comprando un décimo a medias con algún compañero del trabajo, que eso de gastarte 20 € tú sólo es una pasta. Al año siguiente, compras una participación en el bar donde desayunas todos los días. Al año siguiente compras tu propio décimo y das participaciones de tu número a la familia, ya que ellos te dan participaciones todos los años. A partir de ese momento ya la has cagado.
Como tu pareja y tu no jugais un número juntos lo comprais, ya que es un muy romántico y sería muy bonito que os tocase. Pero tu pareja también tiene familia y también hay que compartir el número.
En paralelo te encuentras con que en tu trabajo hay una sección independentista que ha comprado un billete distinto al que compra Recursos Humanos y claro, no te queda más salida que comprar de ese número también.
Cuando te quieres dar cuenta llevas lotería hasta del perroflauta del semáforo que para sacarse unas perras vende participaciones con una mano mientras que con la otra baila el diávolo.
Lo bonito de este sorteo es la alegría popular cuando toca el gordo, el único al que no plantamos una denuncia por acoso, esa alegría palpable en las imágenes de gente celebrando con cava y sidra a la puerta de la administración de loterías. Esa gente sabe perfectamente que no le va a sacar de pobre el pellizco que les ha tocado, pero qué respiro en las apreturas económicas se llevan.
Yo soy de esas malas personas a las que no les gusta comprar lotería pero que aún soportamos menos la idea de ver a la gente que vemos todos los días celebrar cómo les ha tocado la lotería, imaginar como ríen delante tuyo, hablan de en qué van a gastar el premio y sobre todo, se mofan de aquellos que habiendo podido comprar lotería no lo han hecho.
Que mala es la envidia...
viernes, 16 de diciembre de 2011
Cenas de Navidad (y de empresa)
Hoy es el día del año en el que más cenas de Navidad se celebran. Inicialmente puede parecer un marco incomparable para pasar un buen rato, comer bien y estrechar lazos, pero en muchos casos es lo más parecido a un martirio que existe.
Según mi criterio en Navidad hay tres tipos de cenas, las familiares, las de los colegas y las de empresa, si bien clasificarlas por diversión es bastante más complicado.
Empezaré por la más sencilla, la de los colegas. Esta es sin lugar a dudas la mejor de todas, los colegas nos conocemos y sabemos donde y cuanto nos gusta comer, lo mismo se aplica al bebercio y en algunos casos incluso a sustancias no tan legales. En general sabes que vas a pasar una buena noche y que la farra está asegurada.
Las familiares suelen tener lugar en las fiestas de navidad propiamente dicho, con su discurso del Rey en estas señaladas fechas..., con las abuelas dando esos besos que sólo saben dar ellas, con los peques de la casa dándole a la pandereta para recaudar el aguinaldo, con ese cochinillo asado con su cuerito bien tostadito y como colofón a Raphael cantando a duo con Alaska o Bunbury.
Por último, que no la menos reseñable, tenemos las cenas o comidas de empresa. son tan dispares como lo son las empresas en las que trabajamos. De éstas han escrito miles y miles de biblias del pelo "como no cagarla con tus compañeros", "como no hacer el ridículo en público delante de tus empleados" o la que más me gusta, "si no encuentras al borracho patético, es que lo eres tu".
Es curioso ver cómo estos tres tipos de cenas se van mezclando, para los de la EGB, ¿os acordáis de la propiedad asociativa de los conjuntos? Pues con las cenas pasa lo mismo, cenas familiares a las que vas obligado (pórtate como en una de empresa), cenas de colegas durante décadas (es como una segunda familia, con las parejas, hijos, etc.) o cenas de empresa sin empresa (los compañeros más colegas que compañeros quedan furtivamente sin que la empresa lo sepa), por ejemplo.
Es por ello que se pueden extraer elementos comunes a todos estos eventos sociales, como por ejemplo:
Y si lo haces, que carajo, seguro que sirve como comidilla en los corrillos de la cena de navidad del año que viene.
Según mi criterio en Navidad hay tres tipos de cenas, las familiares, las de los colegas y las de empresa, si bien clasificarlas por diversión es bastante más complicado.
Empezaré por la más sencilla, la de los colegas. Esta es sin lugar a dudas la mejor de todas, los colegas nos conocemos y sabemos donde y cuanto nos gusta comer, lo mismo se aplica al bebercio y en algunos casos incluso a sustancias no tan legales. En general sabes que vas a pasar una buena noche y que la farra está asegurada.
Las familiares suelen tener lugar en las fiestas de navidad propiamente dicho, con su discurso del Rey en estas señaladas fechas..., con las abuelas dando esos besos que sólo saben dar ellas, con los peques de la casa dándole a la pandereta para recaudar el aguinaldo, con ese cochinillo asado con su cuerito bien tostadito y como colofón a Raphael cantando a duo con Alaska o Bunbury.
Por último, que no la menos reseñable, tenemos las cenas o comidas de empresa. son tan dispares como lo son las empresas en las que trabajamos. De éstas han escrito miles y miles de biblias del pelo "como no cagarla con tus compañeros", "como no hacer el ridículo en público delante de tus empleados" o la que más me gusta, "si no encuentras al borracho patético, es que lo eres tu".
Es curioso ver cómo estos tres tipos de cenas se van mezclando, para los de la EGB, ¿os acordáis de la propiedad asociativa de los conjuntos? Pues con las cenas pasa lo mismo, cenas familiares a las que vas obligado (pórtate como en una de empresa), cenas de colegas durante décadas (es como una segunda familia, con las parejas, hijos, etc.) o cenas de empresa sin empresa (los compañeros más colegas que compañeros quedan furtivamente sin que la empresa lo sepa), por ejemplo.
Es por ello que se pueden extraer elementos comunes a todos estos eventos sociales, como por ejemplo:
- Siempre hay alguien al que todo el mundo intenta evitar y no sentarse cerca (si no lo conoces, puede que seas tu).
- Siempre hay alguien con diarrea verbal, no confundir con el simpático o el gran contador de historias (si no lo conoces, puede que seas tu).
- Siempre hay alguien que bebe más de la cuenta y más pronto que los demás, estos factores deben ir juntos para ser relevantes (si no lo ves, puede que ya vayas chuzo).
- Siempre hay alguien que se retira sin saber los demás cuando se ha ido.
Y si lo haces, que carajo, seguro que sirve como comidilla en los corrillos de la cena de navidad del año que viene.
martes, 13 de diciembre de 2011
Urdangarín o como el poder corrompe
Hace poco estuve de vacaciones tres semanas fuera de España y mi sorpresa al volver y encontrarme con el "caso Urdangarín" fue enorme.
No voy a centrarme en si tenía que estar ya imputado ni mucho menos en si es culpable o no, a mi mientras no haya una mano negra por detrás del juicio me parecerá justo el veredicto que dicte el juez. A mi lo que me sigue sorprendiendo es ver cómo el poder corrompe a personas que se podrían tachar de honestas, teóricamente, a pesar de que ante un tribunal sean no culpables.
Repasemos brevemente el currículum de Urdangarín:
Hasta aquí todo va bien, rectitud, honestidad y hasta, como he leído en algún artículo de prensa, guapo.
Pero parece que llegó un día en el que tantos contactos, tanto dinero delante suyo y tanta corrupción pública impune a la vista hizo que algo cambiase en él. O esa es la sensación que transmite.
De una ONG como era el Instituto Noos, que no tenía prácticamente ingresos antes de 2003 y fueron espectaculares mientras estaba Urdangarín en su órgano de decisión, se desviaron millones a empresas del grupo de éste.
Lo sucio de este asunto es que él no es político (lamentablemente la idea de corrupción-política es lo más natural). Es atleta olímpico, miembro de la Casa Real y esposo de la más agraciada de las infantas . Además el instituto Noos asesoraba en asuntos deportivos a organismos públicos y Urdangarín parece que usó sus contactos en el COE para ello.
Como remate la Casa Real cierra filas y acaban de hacer pública su decisión de que Urdangarín no participe en actos oficiales como miembro de ella.
Y repito, el juez será quien decida basandose en las pruebas si es inocente o culpable de los cargos pero visto esto, la esperanza en la honestidad humana es un poco más pequeña desde entonces.
Si a Urdangarín le está pasando todo esto, ¿qué me podría llegar a pasar a mi?
No voy a centrarme en si tenía que estar ya imputado ni mucho menos en si es culpable o no, a mi mientras no haya una mano negra por detrás del juicio me parecerá justo el veredicto que dicte el juez. A mi lo que me sigue sorprendiendo es ver cómo el poder corrompe a personas que se podrían tachar de honestas, teóricamente, a pesar de que ante un tribunal sean no culpables.
Repasemos brevemente el currículum de Urdangarín:
- Jugador de balonmano de entre otros equipos del F.C. Barcelona durante catorce temporadas.
- Tres veces atleta olímpico, ganador de dos medallas olímpicas y una europea.
- Casado con la Infanta Cristina de Borbón.
- Por ende, miembro de la Casa Real.
Hasta aquí todo va bien, rectitud, honestidad y hasta, como he leído en algún artículo de prensa, guapo.
Pero parece que llegó un día en el que tantos contactos, tanto dinero delante suyo y tanta corrupción pública impune a la vista hizo que algo cambiase en él. O esa es la sensación que transmite.
De una ONG como era el Instituto Noos, que no tenía prácticamente ingresos antes de 2003 y fueron espectaculares mientras estaba Urdangarín en su órgano de decisión, se desviaron millones a empresas del grupo de éste.
Lo sucio de este asunto es que él no es político (lamentablemente la idea de corrupción-política es lo más natural). Es atleta olímpico, miembro de la Casa Real y esposo de la más agraciada de las infantas . Además el instituto Noos asesoraba en asuntos deportivos a organismos públicos y Urdangarín parece que usó sus contactos en el COE para ello.
Como remate la Casa Real cierra filas y acaban de hacer pública su decisión de que Urdangarín no participe en actos oficiales como miembro de ella.
Y repito, el juez será quien decida basandose en las pruebas si es inocente o culpable de los cargos pero visto esto, la esperanza en la honestidad humana es un poco más pequeña desde entonces.
Si a Urdangarín le está pasando todo esto, ¿qué me podría llegar a pasar a mi?
viernes, 9 de diciembre de 2011
Cómo es la vida
Aunque cuando decidí a escribir el blog tomé como norma no hablar de personas allegadas, hay días como el de hoy en el que siento que debo ser más flexible con mis reglas.
Dentro de poco a una persona muy cercana a mí va a sufrir una operación que aunque ya es muy común no deja de tener riesgos. Hablando con esta persona me ha dicho un par de frases en las que leyendo entre lineas está manejando la opción de que vaya mal y se haya quedado sin tiempo para hacer algo más.
Yo ya vi hace tiempo hacia donde le podía llevar el estilo de vida que lleva y noté en mi ciertos hábitos que con el tiempo me llevarían a esa situación y decidí pues cambiar.
Dejé de fumar hace casi un año, me he puesto a dieta a finales del verano y lo más increible, estoy yendo al gimnasio un mínimo de tres dias a la semana desde finales de septiembre. Lo más increible es que me está gustando.
Yo no quiero decir que haga una vida de monje, pero si que le doy importancia al tiempo que tenemos y a la calidad de ese tiempo. Yo vi que la calidad no era la que en su momento fue y me puse manos a la obra.
Habrá gente que lo llame la crisis de los cuarenta (aunque a mi me ha llegado antes), pero lo cierto es que cada uno debe decidir como vivir el tiempo que le ha sido concedido y finalmente ser consecuente con sus decisiones. Al fin y al cabo cada uno debe vivir consigo mismo.
¡MIA, vamos para adelante, carajo!
Dentro de poco a una persona muy cercana a mí va a sufrir una operación que aunque ya es muy común no deja de tener riesgos. Hablando con esta persona me ha dicho un par de frases en las que leyendo entre lineas está manejando la opción de que vaya mal y se haya quedado sin tiempo para hacer algo más.
Yo ya vi hace tiempo hacia donde le podía llevar el estilo de vida que lleva y noté en mi ciertos hábitos que con el tiempo me llevarían a esa situación y decidí pues cambiar.
Dejé de fumar hace casi un año, me he puesto a dieta a finales del verano y lo más increible, estoy yendo al gimnasio un mínimo de tres dias a la semana desde finales de septiembre. Lo más increible es que me está gustando.
Yo no quiero decir que haga una vida de monje, pero si que le doy importancia al tiempo que tenemos y a la calidad de ese tiempo. Yo vi que la calidad no era la que en su momento fue y me puse manos a la obra.
Habrá gente que lo llame la crisis de los cuarenta (aunque a mi me ha llegado antes), pero lo cierto es que cada uno debe decidir como vivir el tiempo que le ha sido concedido y finalmente ser consecuente con sus decisiones. Al fin y al cabo cada uno debe vivir consigo mismo.
¡MIA, vamos para adelante, carajo!
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